Los perros no nos deben nada

Cómic didáctico de Universican sobre etología cognitiva y perros.

Los perros no son máquinas de dar amor incondicional, y los resultados sobre si mejoran la salud humana no son concluyentes.

Se ha normalizado decir «mi perro es mi familia». Pero formar parte de una familia no otorga inmunidad frente a conductas violentas o negligentes, y en ocasiones es la raíz de todos los problemas. Además, no todo el mundo considera al perro como «parte de su familia».

En Universican llevamos más de 20 años trabajando con, y para, perros en dos continentes distintos. Durante este tiempo, hemos sido testigos de casos de abandono que nunca olvidaremos: perreras saturadas, cachorros sanos enfrentando una inyección letal, abuelitos que no deberían estar entre rejas… y un sinfín de maltrato y negligencia.

Los perros tienen personalidades diferentes que varían dentro de la propia raza. Tienen mochilas emocionales al momento de conocernos. No siempre conviviremos con el «perro ideal» del que se habla tantísimo.

Los perros son selectivos con sus vínculos. Tal vez no te quiera incondicionalmente y tal vez elija a otra persona en quien confiar. Tal vez sea al revés, y no sientas esa conexión íntima nada más llegar con el perro a casa.

Tal vez le gusten otros perros, o tal vez no. Quizás le guste la gente y quizás no le guste.

Tal vez te estrese su conducta. Quizás rompa cosas de valor. Puede que te agobie.

Cuando aparecen conductas indeseadas por parte del perro, aparecen la rabia y el riesgo de abandono. Nada de amor.

No idealices. Construye desde la calma, la empatía y el respeto. Los perros son individuos, no cosas.