Históricamente, los perros (y otras especies animales) fueron vistos como criaturas guiadas únicamente por instinto, sin espacio para emociones complejas. La ciencia actual desafía la perspectiva tradicional de que los perros son simples «máquinas pavlovianas» que ven a sus tutores solo como a proveedores de comida.
Muchos perros valoran igual, o más, el cariño que la comida.
En un experimento pionero con resonancia magnética funcional, se entrenó a 15 perros (que acudieron con sus tutores humanos) para permanecer despiertos y tranquilos mientras se les mostraban tres señales: una anunciaba comida, otra prometía elogios verbales y la tercera no anunciaba nada. Los resultados revelaron que algunos perros mostraban una respuesta cerebral mucho mayor ante la expectativa de elogios, la mayoría activaban por igual la región de recompensa tanto ante comida como ante elogios, y solo unos pocos preferían claramente la comida. Cuando se les dio a elegir entre dirigirse a su cuidador o a un plato de comida, los perros con mayor activación ante la señal de elogio buscaron compañía humana entre el 80% y el 90% de las veces.
En un estudio con 103 perros en situación de calle, al inicio el 63% de los perros prefería tomar comida del suelo en lugar de la mano del experimentador, lo que reflejaba su tendencia a evitar el contacto físico con humanos desconocidos. Después de recibir interacciones sociales positivas, como caricias y elogios durante 15 días, aproximadamente un tercio de los perros mostró preferencia por recibir caricias en lugar de comida. Esto sugiere que las interacciones sociales afectuosas pueden ser tan importantes como la comida.
Algunos valoran más el afecto humano, otros la comida y muchos alternan según el contexto y su personalidad. Reconocer estas diferencias nos permitirá relacionarnos con ellos de forma más respetuosa y efectiva.
Cuidado con el perro: tiene un mundo emocional propio con matices que dependen de su personalidad, experiencia y circunstancias. Minimizarle como individuo es un gran error.
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Academia – Asesorías – Divulgación
📖 Bhattacharjee, D., Sau, S., Das, J., & Bhadra, A. (2017). Free‐ranging dogs prefer petting over food in repeated interactions with unfamiliar humans. Journal of Experimental Biology, 220, 4654–4660.
📖 Cook, P. F., Prichard, A., Spivak, M., & Berns, G. S. (2016). Awake canine fMRI predicts dogs’ preference for praise versus food. Social Cognitive and Affective Neuroscience.