No son mascotas, son familia.
Durante la época victoriana (por estatus social) aumentó el interés en la cría de razas de animales que, desde una perspectiva utilitarista, eran considerados ‘de compañía’, reduciéndolos a meros objetos de beneficio o placer. En parte, este período coincidió con el surgimiento del término «mascotte» en Francia, que originalmente significó amuleto de la buena suerte, y que con el tiempo comenzó a usarse también para referirse a los «animales de compañía» de la especie humana.
Las mascotas son cosas.
El debate académico actual está explorando la idea de que las palabras, similitudes y metáforas relacionadas con los animales no humanos pueden perpetuar nociones culturales y sociales de desigualdad entre la humana y otras especies animales.
Históricamente, el antropocentrismo ha colocado a la especie humana en el centro del universo, como superior a todas las demás formas de vida. Esta idea equivocada ha influido en la forma en que se ha tratado a los animales y ha perpetuado la idea de que los humanos tienen el derecho de dominar y explotar a otras especies.
El término «mascota» puede considerarse degradante debido a que históricamente ha sido asociado con una visión reduccionista de los animales como simples posesiones o adornos, sin reconocer su individualidad, dignidad y necesidades emocionales y físicas.
Esta visión utilitaria de los demás animales refleja un enfoque antropocéntrico, donde la especie humana se considera superior y rebaja a otras especies a la categoría de accesorios de placer o compañía, sin tener en cuenta su valor intrínseco como individuos.
Existen términos alternativos como familia, compañero/a, amigo/a, entre otras. Esta elección de palabras busca alejarse de la jerarquía implícita en el término «mascota» y enfatiza la importancia de considerar a los demás animales como compañeros con los que se establece una relación de afecto, cuidado y reciprocidad.
Desafiemos la noción de superioridad humana sobre otras especies animales, y promovamos relaciones equitativas y respetuosas.
@ Universican
📖 Shaw, N. (2012). When is a pet not a pet? Rethinking the ethics of animal terminology. The Veterinary Nurse, 3(2), 64-69.
📖 Díaz Videla, M. (2017). What is a pet? Objects and family members. Ajayu, 15, 53-69.